Viajar más por menos Nosotros viajando en autobus

VIAJAR MÁS POR MENOS

Como ahorrar en alojamiento

Si lo que quieres es viajar, entonces viaja! El primer motivo por el que la gente dice que no viaja es por dinero. Pero si te organizas bien puedes viajar más por menos de lo que crees. Alquiler, agua, luz, internet, gasolina… con lo que te ahorras, puedes viajar, y viajar muy bien!

Los mayores costes del viaje, aparte de los billetes de avión si los necesitas, serán el alojamiento seguido de la comida. ¿Y si te digo que puedes viajar sin apenas pagar en alojamiento? Si, es posible! Y todo dependerá de lo que sepas hacer o estés dispuesto a aprender.

 

Voluntariado viajar mas por menos

Nuestros amigos viajeros intercambiando trabajo por alojamiento

Hay una modalidad de trabajo en los hostels que es trabajar de voluntario. Claro que no todos aceptan esta modalidad. Un buen hostel suele aceptar voluntariado porque los propios viajeros le dan el ambiente al hostel. Los hostels se diferencian al 100% de un hotel por el ambiente que tienen. Si no se respira un ambiente relajado y tranquilo con viajeros de todo el mundo en la misma onda de querer conocer a personas y lugares, y compartir lo mejor que tienen para decirte (hostels de otros lugares, donde comer súper bien y barato, etc… ) entonces no estas en un hostel, al menos no en un buen hostel.

Que te encontraras en un buen hostel?

  • Gente a la que le gusta conocer a personas de todo el mundo
  • Gente a la que le gusta compartir
  • Gente con ganas de apuntarse a un buen plan
  • Personas disfrutando del lugar como si fuera su casa

Si estuviste en un hostel donde encontraste gente así, entonces probablemente habrás estado en un lugar bonito, limpio y respetado. Donde cada uno que llega aporta lo mejor de él.

 

Entonces, me vas a decir que alojarte en un lugar de estos, ofreciendo lo que mejor sepas hacer, ya sea tocar un instrumento, arreglar el jardín, atender la recepción, informar de excursiones de la zona, limpieza o trabajar en el bar  a cambio de alojamiento no es una buena opción para viajar sin gastar mucho? Hay un millón de cosas que puedes ofrecer a un Hostel. Y no te tiene que dar reparo ni vergüenza preguntar por trabajo, porque están más que acostumbrados. El buen hostel permite este intercambio también para ayudar al viajero, que es el origen y base del hostel.

 

Si estas en el lugar, simplemente llega y ofrece lo que sepas hacer, o dile que tienes el master en HDT: Hago De Todo. Así podrás economizar en alojamiento e inclusive en comida y si en tus ratos libres puedes además vender algo a los turistas que se alojen ahí eso que te llevas!

 

Si no estas en el lugar y prefieres llegar con algo ya organizado, entonces puedes ver que opciones hay en algunas páginas webs que sirven para eso como https://www.worldpackers.com/, https://www.housecarers.com/ o https://www.workaway.info (hay muchas mas), pero también puedes hacerlo tú mismo.

 

Busca los hostels de la zona donde quieres ir. A base de opiniones y fotos que puedes ver en tripadvisor o hostelworld puedes ver si te convence como para pasar 1-2-3 o más semanas. Entonces escríbeles un email presentándote, mándales algunas fotos de tus viajes y pregunta si podrías hacer un voluntariado. Si eres bueno en algo, un manitas que lo arregla todo por el menor coste, reaprovechando materiales, te diré que ya tienes mucho ganado! Si eres un músico, ofrécete para tocar a cambio de alojamiento y así miles de opciones!

 

También hay grupos en facebook que facilitan el encuentro entre hostels y voluntarios, como Trabajo voluntario por hospedaje.

 

Oferta voluntariado página en Facebook. VIAJAR MAS POR MENOS

Oferta voluntariado página en Facebook

En internet puedes encontrar hostels que directamente publican sus ofertas, como por ejemplo esta.

Haciendo tu la búsqueda encima te ahorras la tarifa que cobran las páginas de búsqueda de empleo para viajeros. Todo ahorro!!

 

Trabajos que hemos visto que suelen funcionar:

  • Ofrécete para pintar ya sea un mural o una verja (ya vimos hostels que anuncian el voluntariado por Facebook ofreciendo alojamiento por un mural)
  • Montar muebles con palets o madera reciclada para el jardín o zonas comunes (aunque no lo tuvieran en mente, es algo práctico que nunca viene mal. Entra al hostel, conócelo y ofrécele alguna buena idea)
  • Montar una web. Siempre hay hostels nuevos que aun no la tienen o necesitan mejoras
  • Trabajar en recepción o vendiendo excursiones
  • Limpieza
  • Trabajos de mantenimiento

 

De esta forma no gastas casi nada, y si encima el sitio te da también la comida, entonces eres un campeón, has conseguido tu pequeño paraíso por el tiempo que te quieras quedar. Eso si, no te apalanques ahí! disfrútalo y márchate cuando te deje de ofrecer lo que el viaje te regala.

 

Os cuento de los hostels porque me encantan!! Son una alternativa muy buena cuando viajas a largo plazo y quieres sentirte más como en casa, organizar tu viaje, comer comida casera, o ver una peli tumbada en el sofá.

Yo organizando la ruta en un hostel

 

Entonces, piensa cuales serían tus gastos y con eso, te diré que si te gusta el sitio al que vas a ir, si vas sin tiempo, vas a quedarte el doble o el triple y verás que es posible viajar más por menos.

Ahora bien, si quieres q tu viaje sea con los plazos justos, sorry, pero será más complicado viajar más por menos y tendrás que pagar como un turista.

#yosoyviajera #viajayayuda #viajarmaspormenos

Tú que haces para viajar más?

? Cuéntanos!!!

 

EL DESAFÍO DE VIAJAR EN PAREJA

«24 HORAS JUNTOS? YO NO PODRÍA!»

Eso nos lo ha dicho muuuucha gente, y no es para menos. El desafío de viajar en pareja significa pasar 24 horas todos los días juntos y no destrozar la relación. Te diré que no es nada fácil. Fue algo que nunca pensamos antes del viaje!

 

Cuando salimos de Madrid hubo tantos cambios y tantos planes que no había momentos de silencio, pero según fueron pasando las semanas y los meses eso fue cambiando. Se sigue hablando y recordando cosas del pasado o situaciones vividas e ideas de futuro, pero el día a día cambia porque no hay nada nuevo que contar. Todo lo vivido se vive en pareja, toda la gente que conocemos la conocemos los 2, los lugares nuevos los descubrimos juntos, en los momentos de tensión ambos tiramos para adelante, entonces?? Que me vas a contar que yo no sepa!!!

 

Después de 9 meses de ruta llegamos a Bolivia. Allí fue la primera vez que nos separamos en el viaje. Pablo se fue a escalar un seis mil (el Huayna Potosí) y yo decidí quedarme en el lago Titicaca. Me costó mucho decidir que no iba, porque sería algo que no viviríamos juntos, pero consideré todos los puntos y no me veía con ganas de lanzarme a ese reto. Entonces llegó el día, me quedé sola en un pueblecito de Bolivia!

Esos días aproveché para hacer lo que durante el viaje queda relegado a último plano. Vi series en el ordenador que ya ni recordaba de que iban, fui a un centro de alimentación vegana para ayudar y aprender a cocinar, reorganicé mi maleta, me fui a conocer Copacabana: sus calles, su mercado, las artesanías…, cosí algunas cosas que llevaban meses descosidas, dediqué una tarde entera a mi (me corté el pelo – solo las puntas!- , me pinté las uñas, hidratación, depilación….) y sabes que??? ¡¡¡Que gusto!!! Si, en algunos momentos pensaba en Pablo, como lo estaría pasando, si estaría bien, si yo habría tomado la decisión correcta, o si tendría que haber ido… pero no, poniendo todo sobre una balanza estaba contenta. Más que contenta, estaba tranquila disfrutando de mi momento.

Cuando Pablo llegó dos días después fue tan bueno! Tuvimos esa sensación ya olvidada de echarse de menos. Teníamos cosas nuevas para compartir, experiencias que contar.. ahí nos dimos cuenta lo importante que es mantener el espacio de cada uno. Tener algunas cosas independientes, algunos objetivos individuales.

 

Belén en una de las Islas del lago titicaca

Belén en la Isla del Sol, Lago Titicaca (Bolivia)

 

La realidad fue, que después de todo y aún sabiendo lo bueno que era, es muy complicado mantener esa independencia.

Y entonces?? Y entonces disfrutas a rabiar de los momentos mágicos del viaje, donde sientes que con tu pareja al lado puedes llegar a la luna. Te sientes pleno cuando llegas a lugares inhóspitos y puedes compartir esos momentos con tu compañero de ruta. Te llenas de orgullo cuando aún con todo el tiempo que se pasa juntos descubres algo nuevo de él y de como va cambiando con todas las nuevas experiencias. Entonces comprendes que quizás estar tanto tiempo juntos le quita una chispita al encanto de viajar juntos, pero que respetando los momentos en que alguno quiere estar en silencio o haciendo algo a solas, la relación va superando algo que nunca antes había tenido: demasiado tiempo juntos.

Y ahí está el secreto de viaje, llegar a equilibrar las ganas de compartirlo todo, con las ganas de tener cada uno su espacio y cuidarlo.

 

Pablo en la cima de un seis mil

Pablo en la cumbre del nevado Huayna Potosi (Bolívia)

 

Para los que aún no saben muy bien si podrían pasar tanto tiempo con su pareja, os recomiendo buscar pequeñas cosas a desarrollar individualmente. Da igual lo que sea! Pintar, diseñar, escribir un blog, manualidades… el tema es tener momentos para uno mismo.

 

Así que puedo decir, que tras casi dos años de ruta, hay días que no tenemos mucho que contarnos. Comemos delante del ordenador o con el móvil en la mano, pero no cambiaría por nada del mundo el poder compartir esta experiencia con mi compañero de vida!

 

Como muchos nos dicen, nuestros hijos no necesitarán TV para entretenerse ni cuentos inventados. 😉